Bárbara Aurell: «Los tejidos son la piel de un proyecto»
Bárbara Aurell celebra ‘Movimiento nº100’ con telas Lamadrid.
Interiorista de formación y vocación, Bárbara Aurell es la mente creativa detrás de Espacio en Blanco, estudio barcelonés con una mirada muy personal sobre el diseño de interiores. Su filosofía se centra en acompañar la vida de las personas a través de los espacios, siempre buscando la luz, la calma y la belleza de lo esencial. A esta visión suma un toque artístico en cada proyecto, fruto de su pasión por el arte, lo que convierte cada propuesta en una experiencia estética y sensorial.
Su trabajo ha sido reconocido en publicaciones de referencia como AD España, Elle Decor, Arquitectura y Diseño y Manera, consolidándola como una voz destacada en el panorama actual del interiorismo en España.
Desde hace años, Bárbara mantiene una estrecha relación con Güell Lamadrid, siendo una interiorista fiel a la marca y defensora del papel fundamental que tienen los tejidos en cualquier proyecto. Nuestra última colaboración fue en el evento Movimiento en Blanco nº100, celebrado el pasado 18 de septiembre en Barcelona. Para este hito tan especial, Bárbara confió en nuestras telas para crear un espectacular montaje sensorial donde las texturas dialogaban con el arte.

Fundadora de Espacio En Blanco
- Cuando inicias un proyecto, sueles preguntar a tus clientes: “¿Cómo quieres vivir?”. Dinos tú, Bárbara, ¿cómo quieres vivir?
Quiero vivir rodeada de calma y de belleza. Con espacios que me permitan pensar en grande, pero también parar y disfrutar de lo sencillo: un café, un rayo de sol entrando por la ventana, una conversación que se alarga, buena música, arte. Para mí, vivir bien es sentirse a gusto en cada detalle y rodeada de la gente que quiero.
- ¿Qué papel juega el textil en tus proyectos?
El textil es lo que arropa un espacio. Le da calidez, color, textura, incluso movimiento. Una cortina, un sofá, un cojín, forrar una pared… pueden cambiar por completo la manera en que vives una estancia. Es lo que convierte un proyecto en algo habitable y cercano. En algo realmente gustoso.
“Los tejidos son la piel de un proyecto. Visten la arquitectura, pero, sobre todo, la hacen cercana y humana.”

- Si no fueses interiorista, ¿a qué te habrías dedicado?
Probablemente al arte, de algún modo. Me apasiona y cada día aprendo a que mi mirada vea más allá. Me gusta observar, escuchar, entender. Podría haber sido comisaria de exposiciones, pero también cocinera: en ambos casos se trata de mezclar ingredientes con cariño para crear una experiencia y vivirla intensamente.
- ¿Tienes alguna manía creativa o ritual antes de empezar un nuevo proyecto?
Sí: necesito parar. Regalarme a ese proyecto y a las personas que lo van a disfrutar, e imaginar cómo se va a vivir ese lugar. No empiezo con el plano, empiezo con la sensación. Después ya viene lo demás: las formas, la luz, las circulaciones, los materiales… para acabar con las texturas, los colores y siempre algo de arte.
- ¿A quién te gustaría diseñarle la casa?
A alguien que valore lo mismo que yo: el arte, la sencillez, la vida bien vivida… alguien genuino. Más que un nombre, me atrae el tipo de persona que disfruta de su casa como de un universo propio. Que sea feliz en ese espacio y que viva la vida que quiere vivir.

- ¿Tela lisa o estampada?
Depende. La tela lisa da calma, el estampado pone el acento. Pero siempre busco equilibrio: un espacio necesita silencios y también sorpresas. Me gusta ser un poco ecléctica y mezclar, así que me quedo con las dos versiones.
“Lo liso te envuelve, lo estampado te despierta. Juntos crean la armonía perfecta.”
- ¿Qué es lo más divertido o inesperado que te ha pasado trabajando con un cliente?
Cada proyecto tiene detrás una historia divertida. Cada uno tiene su libreta, donde las personas escriben su “¿Cómo quieres vivir?”. Esa libreta esconde muchos secretos, intimidades inconfesables y situaciones inesperadas… Al final, cuando eres apasionada, a todo le sabes sacar algo gracioso.
