El papel pintado recupera protagonismo en el interiorismo contemporáneo
La colección ICONS de Güell Lamadrid celebra este regreso con diseños inspirados en su universo textil.
Decoradores e interioristas eligen este tipo de revestimiento por su capacidad de personalizar espacios con textura, carácter y profundidad.
El regreso del papel pintado
Durante años, el papel pintado ha quedado relegado por la pintura. Hoy, sin embargo, se ha convertido en uno de los recursos de interiorismo más buscados. No se trata solo de un acabado estético: hablamos de un material versátil, resistente y fácil de mantener. Su capacidad para aportar profundidad, disimular imperfecciones o transformar por completo una estancia ha hecho que vuelva a ser protagonista en proyectos de decoración.
A diferencia de otros revestimientos, el papel pintado añade textura y carácter. Los modelos actuales, además, son más duraderos y prácticos: Muchos son lavables y se retiran sin dejar restos, lo que abre la puerta a experimentar sin miedo.
Los estampados marcan el 2026
La oferta es tan amplia que resulta difícil no encontrar un diseño que encaje con cada estilo. Este año destacan dos corrientes principales: por un lado, los estampados geométricos y las rayas, capaces de ampliar visualmente espacios y jugar con la proporción de techos y paredes; por otro, los dibujos y estampados florales, que responden a la creciente búsqueda de conexión con la naturaleza. Ambas opciones conviven con una tendencia que gana fuerza: los murales artísticos de gran formato, auténticas obras que convierten una pared en el centro de atención del salón o del dormitorio.
Los colores también tienen mucho que decir. Frente a la frialdad del blanco y el gris, triunfan las gamas cálidas: terracotas, verdes suaves, beiges y ocres. Estas tonalidades aportan serenidad y acompañan a la perfección a otros elementos de decoración como los muebles de madera clara o las fibras naturales.
Cómo integrarlo en la decoración
Un buen consejo es no cubrir todas las paredes de una estancia, sino elegir una sola como lienzo principal. De esta manera, se logra un efecto envolvente y sofisticado sin sobrecargar el espacio. En recibidores, pasillos o baños, sin embargo, se permite un poco más de atrevimiento: papeles con ilustraciones botánicas, motivos étnicos o diseños abstractos llenan de carácter lugares que a menudo pasan desapercibidos.
La relación con telas y tejidos
El éxito del papel pintado reside en su capacidad de diálogo con el resto de la decoración. Una pared cubierta con motivos florales cobra vida si se combina con cortinas de lino en tonos neutros o con tapicerías suaves en la misma gama cromática. Los geométricos, por su parte, funcionan muy bien junto a cojines y plaids en tejidos lisos, que permiten que el estampado destaque sin competir con otros elementos. En definitiva, es el juego entre telas, tapicería y papel pintado lo que convierte un espacio en un proyecto de interiorismo armónico y completo.
ICONS Güell Lamadrid
En nuestra colección de papel pintado “ICONS” hemos explorado precisamente esas conexiones entre estampado y tejido. Desde papeles inspirados en paisajes botánicos en tonos verdes, ideales para combinar con tapizados en lino natural, hasta diseños geométricos que se complementan con tejidos de textura cálida. También destacan los murales de gran formato en colores suaves, perfectos para acompañar con cortinas ligeras y cojines en gamas neutras.
El papel pintado ha dejado de ser un complemento decorativo para convertirse en un verdadero recurso de diseño aportando identidad a cada estancia, mientras que su relación con los tejidos y la tapicería multiplica las posibilidades creativas. Apostar por él es dar un paso hacia un hogar con carácter, donde cada pared cuenta una historia.




