Una propuesta que reinterpreta la estética de los castillos para devolverles calidez, simbolismo y belleza atemporal
Suele ocurrir que las nuevas tendencias sorprenden con su capacidad por rescatar lo inesperado. Es el caso de la estética Castlecore, inspirada en la época de los Tudor. Según el informe anual Pinterest Predicts, las búsquedas de ‘moda medieval’ han aumentado un 110 % en el último año. La nueva corriente decorativa que evoca la majestuosidad de los castillos medievales viene pegando fuerte. Eso sí, reinterpretada en clave contemporánea y con todas las comodidades de la vida moderna.
¿Qué es el Castlecore?
Como su nombre sugiere, Castlecore nace de la fusión entre ‘castle’ (castillo) y ‘core’ (núcleo, esencia). No se trata de disfrazar la casa de fortaleza, sino de rescatar el alma de los interiores medievales – sobrios, nobles, teatrales – y adaptarlos al confort y funcionalidad del presente. Esta tendencia combina tejidos ricos, materiales naturales y una atmósfera de cuento que nos aleja del ruido digital y nos conecta con lo sensorial y lo auténtico.
Decoración: del trono a tu salón
El universo Castlecore se traduce en interiores que apuestan por la calidez y la nostalgia. Las telas cobran un protagonismo absoluto: tapices ornamentales que narran escenas de bosques o leyendas, cortinas de terciopelo de gran caída, pasamanerías, flecos y tejidos de lujo como lino, seda o algodón con cuerpo.
En cuanto al mobiliario, domina la robustez: piezas en madera maciza, hierro forjado o piedra sin tratar, que aportan carácter y presencia. La iluminación también juega un papel clave: velas, lámparas de techo tipo candelabro y tonos dorados o bronce crean una atmósfera íntima y envolvente.
Colores, texturas y teatralidad
La paleta cromática del Castlecore está íntimamente ligada a la naturaleza y al pasado: tonos oscuros como burdeos, verde musgo, azul noche o marrón tabaco. Estos colores se mezclan con texturas profundas – chenillas, jacquards, lanas- que suman calidez visual y táctil.
También hay espacio para la fantasía: escudos, espadas decorativas, cerámicas artesanales… Y, a nivel arquitectónico, vuelven las bóvedas y los arcos para completar el relato visual de este estilo que mezcla lo gótico con lo romántico.
Quintana Partners. La habilidad para reinterpretar
En plena efervescencia de esta estética, nace Squella, la segunda colaboración de Quintana Partners para Güell Lamadrid. Los interioristas Benito Escat y Pol Castells se inspiran en la época de los Tudor para crear una colección que reinterpreta el Castlecore con maestría, elegancia y modernidad. Compuesta por cinco tejidos únicos, Squella destaca por sus estampados florales clásicos, chenillas suaves, rayas naturales y geometrías tipo punto Hungría. Cada uno de estos diseños aporta personalidad, textura y sofisticación a los interiores, sin perder esa esencia nostálgica tan característica de la tendencia.
Un refugio con alma
Castlecore no es solo una moda: es una declaración de intenciones. Una invitación a habitar espacios con historia, tejidos con alma y objetos que nos reconectan con el valor de lo bien hecho. Con propuestas como Squella, la Edad Media se reinventa, y nuestros hogares se convierten en refugios contemporáneos donde tradición y modernidad conviven con armonía.



